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Vicious final de serie

‘Vicious’ final de serie: despedida sin lágrimas

Reino Unido | 2013-2016 | ITV | Episodio especial de 50 minutos | NOTA: 6 ]

Las televisiones británicas hacen algo que cuesta encontrar en el resto del mundo: no tener prisa en renovar sus series. El prácticamente milimétrico año de descanso entre temporada y temporada de los yanquis nada tiene que ver con el anárquico calendario británico, que puede hacerte esperar hasta dos años para emitir nuevos episodios de una serie. Esto se debe a la libertad de la que gozan todos los miembros del equipo y su capacidad de espera hasta que sus actores están disponibles. Qué mejor ejemplo de ello que ‘Sherlock’, que respeta al máximo los nuevos proyectos de Martin FreemanBenedict Cumberbatch para desesperación de sus fans.

Y toda esta perorata para analizar otro de los elementos que caracterizan a las ficciones británicas: las cadenas tienen el decoro de cancelar series dándoles un último capítulo especial para despedirse de su audiencia. Uno de estos casos ha sido la serie que me ocupa hoy, ‘Vicious’, una comedia que pese a su inadvertida primera temporada consiguió ser renovada, dándonos lo mejor de ella la segunda entrega. Una serie de la que poco se ha hablado pero que ha conseguido un público fiel al que se le regaló un pequeño caramelo en Eurovisión (aquí el vídeo) y al que han dicho adiós con un especial de 50 minutos (2×07 ‘Finale Special’).

El especial de despedida de ‘Vicious’ es más un regalo para sus fans que una necesidad narrativa. No había tramas que cerrar, no había incógnitas en el aire. Lo que sí que había era un sentimiento de vacío al haber escrito un final de temporada que se había convertido en un final de serie. Por eso ITV programó una última función de su obra de temática homosexual más teatral y entrañable del momento. Una última función en la que no se plantea ninguna trama nueva (en 50 minutos no da tiempo a nada), que lo único que busca es robarte por última vez la sonrisa a través de sketches, que realmente fue siempre la esencia de la serie.

Un capítulo con su parte entrañable despidiendo a Ash, pero que no busca ser lacrimógena en ningún momento. Porque el adiós de ‘Vicious’ no tiene otra moraleja que: la vida sigue y nada cambiará. Freddie y Stuart seguirán siendo ese matrimonio gruñón, pero que en el fondo no saben vivir el uno sin el otro. Violet seguirá con sus excentricidades y sus locuras, pasando más tiempo en casa de sus amigos gais que en la suya. Penelope continuará viviendo en ese mundo paralelo al que la salud le ha llevado, acompañada en escena por Mason, el serio hermano de Freddie. ‘Vicous’ no han sido más que tres capítulos de sus vidas. El resto queda en el tintero para nunca ser contado.

[Spoilers del final de serie a partir de aquí]

El final de ‘Vicious’ aporta dos elementos importantes para la narración transversal de la serie: la marcha de Ash a Nueva York y el reconocimiento de Penelope de que a veces olvida “pequeñas cosas”. El resto es humor de situación en estado puro, y no digo esto a modo de crítica. La serie ha sido siempre esto último, nada más. Lo que supone la confesión de Penelope a Ash es algo que se quedará en el tintero, pero que habría sido muy interesante a la hora de construir su personaje en una hipotética tercera temporada.

La marcha de Ash esconde la única despedida real del capítulo. Un adiós que acaba siendo el único elemento lacrimógeno del episodio. Ese abrazo robado de Ash a Freddie pide un clínex para secar la lagrimilla. Emoción que no estiran lo más mínimo y sin pensárselo mucho vuelven a la carga con el humor presentándonos un nuevo vecino que conseguirá la atención de Freddie y Stuart pese a que aún les duela la marcha de Ash. Volvemos a la moraleja del capítulo: la vida sigue.

Si yo hubiera estado en la sala de guionistas habría defendido este final de episodio: visita sorpresa de Ash por Navidad, para cerrar el capítulo con el salón lleno con todos los personajes de la serie (incluido el nuevo vecino) celebrando en familia las fiestas. ‘Vicious’ es una historia de familia, de la que a veces es más importante que la de sangre, la familia elegida. Pero sin duda mi final sería más lacrimoso que divertido. Y la serie quería decir adiós dejándonos con una risotada en nuestra mente, y así lo hacen.

‘Vicious’ dice adiós en su mejor momento, cuando había encontrado su mejor tono (el de la segunda temporada). Pero por lo menos ha tenido el privilegio de despedirse de su audiencia dando lo mejor de sí. Se despiden habiendo conseguido que Freddie, Stuart, y sus amigos formen ya parte de nuestra familia seriéfila elegida. No podremos tomar el té de las cinco sin acordarnos de ellos. Ni podremos ver un perro tapado en su cucha sin acordarnos de ellos. Pero la vida sigue para ellos, y para nosotros también.

Sobre Alfredo L. Zamora

Periodista madrileño devorador de series de televisión. Creador del blog @cienmegas. Las ficciones británicas son mi debilidad. Cada temporada lucho con los zombis con mis reviews semanales de 'The Walking Dead'.

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